Los animales de raza ovina churra se definen como de proporciones alargadas y tamaño medio, con una peculiar pigmentación centrífuga en negro. Se caracteriza esta oveja por su rusticidad, capaz de caminar largas distancias en busca de alimento, soportar temperaturas extremas y estar perfectamente adaptada al medio en que se desenvuelve. Es autóctona de Castilla y León, con una mayor presencia en las provincias de Burgos, Palencia, León y Zamora; en esta última provincia se distingue un ecotipo o variedad que se denomina churra sayaguesa. Hay efectivos en todas las provincias de la región.
Excepcionalmente, encontramos dos variedades fuera de esta comunidad: una en el Valle de Tena (Pirineo aragonés) que es la “Churra Tensina” de la que quedan unos 3.000 ejemplares y dispone de una asociación de criadores que están realizando un gran esfuerzo tanto para evitar su desaparición, como para conseguir hacerla rentable en esta zona (ATURA); la otra en el Valle del Guadalquivir, la “Churra Lebrijana”, de la que apenas quedan ejemplares.
Hasta finales del siglo XIX las ovejas churras se tenían en las explotaciones agrícolas para aprovechar los subproductos del campo, así como eriales y baldíos, daban la leche que les sobraba después de sacar una cría adelante pero nadie se preocupaba de su manejo. Es a partir del siglo XX cuando comienzan a surgir los primeros planes de mejora, puestos en marcha por diferentes organismos, hasta llegar a la actualidad en que la Asociación de Criadores de Raza Ovina Churra (ANCHE) es la entidad que gestiona el Libro Genealógico, organiza y desarrolla el Control de Rendimientos, dirige el Esquema de Selección y el Programa de Valoración de Sementales de la Raza.
Como en el resto de la cabaña ovina nacional, la evolución de su censo, a partir de la mecanización del campo, la revolución del sector industrial y la expansión de otras especies (porcino y aves), es regresiva, si bien en los últimos años parece que se ha estabilizado pues aunque existen un menor número de explotaciones estas cuentan con un mayor número de efectivos.
La opción de la raza churra como elección de animal de producción por parte de los ganaderos de ovino, tiene fundamentos sólidos por un trabajo continuado y fiel de los ganaderos de ANCHE, que han apostado fuerte en la elección de un sistema de mejora de sus producciones (cantidad y calidad) para conseguir la comercialización de productos de alta calidad.